Obra

Portada de El origen de la simetría (los bordes los he puesto yo)

El origen de la simetría

Icaria, Barcelona, 2007.
ISBN: 978-84-7426-944-4. 78 páginas.
Rústica. 9.50 €. Comprar.
Ilustración de portada de Joan Cruspinera.

La quimera se define, en términos médicos, como un organismo cuyas células derivan de dos o más cigotos distintos resultado del cruce de dos individuos de una misma especie o diferente. De este modo, la quimera humana vendría a ser el fruto de la fusión de dos cigotos que estaban destinados a desarrollarse como personas independientes y que, sin embargo, dan lugar a un solo ser, pudiendo presentar características tales como diferentes ADNs en su cuerpo. Esto es, precisamente, lo que relata el primer poema de este libro, transformándose en el hilo conductor del conjunto y llevando a una reflexión sobre la polaridad de la condición humana en la que se ahonda en las diferentes secciones del poemario, a través de la violencia en los medios de masas, las transformaciones del cuerpo o la vorágine de nuestra propia psique.

CRÍTICA:
* Reseña de Eduardo Moga en el número 290 (Enero de 2008) de la revista Quimera - se abre en una ventana nueva.

* Reseña de José Luis Gómez Toré en el número de Enero de 2008 del suplemento "Pata de gallo" de Literaturas.com.

* Reseña de Ana Gorría en el número 9 (Enero de 2008) de la revista electrónica 7de7.

* Reseña de Carlos Pardo en el diario Público (19 de Enero de 2008) - se abre en una ventana nueva.

* Reseña de Luis Bagué Quílez en el suplemento "Arte y Letras" del diario Información de Alicante (31 de Enero de 2008).

* Reseña de Fernando Valverde en "Signos", de la edición andaluza del diario El País (1 de Febrero de 2008).

* Reseña de Elena Medel en el número de Marzo de 2008 de la revista electrónica Poesía digital.

 

 

Interior de la vitola

Ouroboros

Asociación Diente de Oro, Granada, 2007.
Colección Vitolas del Anaïs, nº 63.
16 páginas. 1 € (en el café Anaïs, C/ Buensuceso, Granada).
(La imagen mostrada no es la cubierta, sino la primera página, con un borde añadido por mí)

El Ouroboros es la serpiente que se devora continuamente a sí misma, símbolo del Todo. Aparece en Grecia, Egipto e incluso en la mitología nórdica, siendo además empleado por la alquimia para representar su hen to pan: el uno es el todo y viceversa. En este cuaderno nueve poemas hacen un recorrido por el cuerpo femenino, asemejándolo con el todo o el infinito de la mítica serpiente; como expresa la cita de José Emilio Pacheco, quiere hablar del "milagro / de la carne que rompe su finitud / y por un instante / se vuelve tierra sagrada".